La diferencia entre factoring y confirming, es que son dos de los productos financieros que más se confunden entre autónomos y pymes, porque ambos consisten en anticipar el pago de facturas a través de una entidad financiera. Sin embargo, resuelven necesidades opuestas: uno adelanta tus cobros, el otro ordena tus pagos. En este artículo vemos la diferencia con ejemplos prácticos para que sepas cuál necesita tu negocio.
Qué es el factoring
El factoring consiste en ceder las facturas que tienes pendientes de cobro de tus clientes a una entidad financiera, que te adelanta el importe (normalmente entre el 80% y el 100%) antes de su vencimiento, a cambio de una comisión y, en algunos casos, del interés correspondiente al tiempo que falta hasta el cobro. Lo usas cuando eres tú quien tiene que cobrar.
Qué es el confirming
El confirming es el producto inverso: es tu empresa la que comunica a una entidad financiera qué facturas de proveedores tiene que pagar, y esa entidad se ofrece a gestionar el pago e, incluso, a anticipar el cobro a esos proveedores si estos lo desean, a cambio de una comisión que suele asumir el proveedor. Lo contratas tú como comprador, para ordenar y garantizar tus pagos.
Ejemplo práctico de factoring
Imagina que tienes una pyme que ha facturado 15.000 € a un cliente, con vencimiento a 90 días. En lugar de esperar tres meses para cobrar, cedes esa factura a una entidad de factoring, que te adelanta el 90% del importe (13.500 €) de forma inmediata, descontando una comisión del 1,5% (225 €). El resto (1.500 €, menos comisiones finales si las hubiera) lo recibes al vencimiento, una vez tu cliente ha pagado. Tú eres quien solicita el factoring, y el coste lo asumes tú.
Ejemplo práctico de confirming
Ahora imagina el caso contrario: tu empresa compra mercancía a varios proveedores y les debe pagar facturas por un total de 20.000 € a 60 días. Contratas confirming con tu banco para que gestione esos pagos: el banco avisa a cada proveedor de que su factura está confirmada y le ofrece la opción de cobrarla antes del vencimiento, si lo necesita, a cambio de una pequeña comisión que paga el propio proveedor. Tú, como comprador, no adelantas nada de tu bolsillo; simplemente ordenas el pago y mejoras tu relación con esos proveedores, que ahora tienen la opción de cobrar antes si quieren.
Diferencias entre factoring y confirming
| Etiqueta de la cabecera | Factoring | Confirming |
|---|---|---|
| ¿Quién lo contrata? | La empresa que vende y tiene que cobrar | La empresa que compra y tiene que pagar |
| ¿Qué resuelve? | Anticipar el cobro de facturas de clientes | Ordenar y, opcionalmente, anticipar el pago a proveedores |
| ¿Quién asume el coste principal? | Quien cede la factura (el vendedor) | Normalmente el proveedor, si decide anticipar el cobro |
| Riesgo de impago | Puede ser con o sin recurso, según la modalidad | No aplica del mismo modo: el comprador ya se ha comprometido a pagar |
| Efecto en la relación comercial | Puede notificarse al cliente, que ve cedida su deuda | Mejora la relación con proveedores, que ganan flexibilidad de cobro |
| Uso habitual | Pymes con clientes que pagan a plazo | Empresas con muchos proveedores y compras recurrentes |
Cuándo conviene el factoring
- Cuando tu problema es que tus clientes te pagan a 60, 90 o más días y necesitas liquidez antes de esa fecha.
- Cuando quieres trasladar (parcial o totalmente) el riesgo de impago de un cliente, contratando la modalidad sin recurso.
- Cuando tienes clientes solventes y conocidos, lo que suele abaratar el coste de la operación.
Cuándo conviene el confirming
- Cuando eres una empresa con muchos proveedores y quieres ordenar y garantizar tus pagos, dando además a esos proveedores la opción de cobrar antes si lo necesitan.
- Cuando quieres mejorar tu relación comercial con proveedores, sin que eso suponga un coste para ti como comprador.
- Cuando tienes un volumen de compras recurrente que justifica automatizar la gestión de pagos con una entidad financiera.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ser cliente de factoring y de confirming a la vez? Sí. De hecho es habitual: puedes tener contratado el confirming de un cliente grande (como proveedor suyo) mientras usas factoring con tu propio banco para anticipar el cobro del resto de tus facturas.
¿El confirming tiene coste para la empresa que lo contrata? Normalmente no de forma directa: el coste de anticipar el cobro lo asume el proveedor que decide cobrar antes del vencimiento. La empresa que contrata el confirming paga, en todo caso, una comisión de gestión a la entidad financiera, pero no el coste del anticipo en sí.
¿Cuál de los dos es más fácil de conseguir para una pyme pequeña? El factoring suele ser más accesible, porque cualquier pyme con facturas pendientes de cobro puede solicitarlo. El confirming, al contratarlo la empresa compradora, está más orientado a negocios con un volumen de proveedores y de compras suficientemente grande como para que a la entidad financiera le compense ofrecerlo.
¿Afectan igual a mi balance? No necesariamente. El factoring con recurso suele computar como financiación en el balance, mientras que el confirming, al no suponer un adelanto de fondos para quien lo contrata, tiene un impacto contable distinto; conviene confirmarlo con tu asesor según el tratamiento contable de cada operación.
Este contenido tiene carácter informativo general y no sustituye el asesoramiento de un economista o asesor financiero. Las condiciones y costes concretos varían según la entidad y el perfil de riesgo de cada operación.
